Crearse Hábitos Diarios
mar 08
Muchos de nosotros poseemos hábitos diarios que no aportan ningún enriquecimiento personal, intelectual, ni constituyen un medio para hacernos mejores personas y sentirnos más seguros de nosotros mismos, es decir, nos requieren más energía de la que nos pueden aportar.
El objetivo es reemplazar estos hábitos negativos por hábitos positivos.
Para ello, primeramente es necesario que reflexionemos acerca de lo que nos gustaría hacer, con lo que pudiesemos disfrutar, durante el día si tuvieramos tiempo. ¿un descanso de diez minutos antes de empezar la tarde? ¿andar en vez de ir en coche? ¿llamar a un amigo? Pero no hay que entenderlo como una obligación, sino algo con lo que disfrutemos realmente. Cada persona tendrá sus propios deseos ya que es una decisión libre y personal.
Es necesario escribir. Sí otra vez. Debemos pasar el pensamiento de la mente al papel. Curiosamente, mientras hacemos la lista, veremos que aparece la palabra “debería”, siendo un craso error. En otro momento retomaré este tema, el eliminar los “debería” de nuestro día a día, que es realmente interesante. No queremos obligaciones, deseamos disfrutar, vivir un poco mejor el día a día, hacer cosas que nos sienten realmente bien y otras que sean útiles. Así que habrá que borrarlas de la lista y rehacerlas.
Por ejemplo, mi lista de cosas y placeres que me gustaría hacer es:
- Disfrutar de un vaso de zumo natural recién hecho por las mañanas, antes de salir de casa.
- Cada semana, llamar o establecer contacto con un amigo con el que no tengo tanta cercanía como me gustaría.
- Hacer deporte, más deporte.
- Tener 15 minutos para planificar mi día.
- Cada día, decirle a alguien que realmente aprecio “Te quiero”. (Parece cursi, pero que importantes son estas palabras dichas a tiempo.)
- Decidar 15 minutos diarios a escribir en mi blog.
- Ir a la montaña los fines de semana, o por lo menos, una vez al mes.
Mientras hagamos esfuerzos en llevar a cabo estos hábitos, veremos como de forma sencilla nuestros malos hábitos irán desapareciendo.
Si nos encontramos con pocas fuerzas para llevar a cabo la lista de cosas a realizar, es una opción el premiarnos con algo cuando llevemos a cabo una. Por ejemplo, no tienen porque ser objetos o dinero, simplemente, con poner una cruz de color verde en un calendario el día que lo cumplamos bastará. Eso sí, que este visible todos los días para poder seguir nuestros progresos. Nos ayuda a saber que estamos haciendo bien las cosas y nos motiva.
Poco a poco, notaremos que tenemos mayores fuerzas para poder hacer cosas nuevas e interesantes.
