Crearse Hábitos Diarios

publicado porBlogger el 8 marzo, 2010

Muchos de nosotros poseemos hábitos diarios que no aportan ningún enriquecimiento personal, intelectual, ni constituyen un medio para hacernos mejores personas y sentirnos más seguros de nosotros mismos, es decir, nos requieren más energía de la que nos pueden aportar.

El objetivo es reemplazar estos hábitos negativos por hábitos positivos.

Para ello, primeramente es necesario que reflexionemos acerca de lo que nos gustaría hacer, con lo que pudiesemos disfrutar, durante el día si tuvieramos tiempo. ¿un descanso de diez minutos antes de empezar la tarde? ¿andar en vez de ir en coche? ¿llamar a un amigo? Pero no hay que entenderlo como una obligación, sino algo con lo que disfrutemos realmente. Cada persona tendrá sus propios deseos ya que es una decisión libre y personal.

Es necesario escribir. Sí otra vez. Debemos pasar el pensamiento de la mente al papel. Curiosamente, mientras hacemos la lista, veremos que aparece la palabra “debería”, siendo un craso error. En otro momento retomaré este tema, el eliminar los “debería” de nuestro día a día, que es realmente interesante. No queremos obligaciones, deseamos disfrutar, vivir un poco mejor el día a día, hacer cosas que nos sienten realmente bien y otras que sean útiles. Así que habrá que borrarlas de la lista y rehacerlas.

Por ejemplo, mi lista de cosas y placeres que me gustaría hacer es:

  • Disfrutar de un vaso de zumo natural recién hecho por las mañanas, antes de salir de casa.
  • Cada semana, llamar o establecer contacto con un amigo con el que no tengo tanta cercanía como me gustaría.
  • Hacer deporte, más deporte.
  • Tener  15 minutos para planificar mi día.
  • Cada día, decirle a alguien que realmente aprecio “Te quiero”. (Parece cursi, pero que importantes son estas palabras dichas a tiempo.)
  • Decidar 15 minutos diarios a escribir en mi blog.
  • Ir a la montaña los fines de semana, o por lo menos, una vez al mes.

Mientras hagamos esfuerzos en llevar a cabo estos hábitos, veremos como de forma sencilla nuestros malos hábitos irán desapareciendo.

Si nos encontramos con pocas fuerzas para llevar a cabo la lista de cosas a realizar, es una opción el premiarnos con algo cuando llevemos a cabo una. Por ejemplo, no tienen porque ser objetos o dinero, simplemente, con poner una cruz de color verde en un calendario el día que lo cumplamos bastará. Eso sí, que este visible todos los días para poder seguir nuestros progresos.  Nos ayuda a saber que estamos haciendo bien las cosas y nos motiva.

Poco a poco, notaremos que tenemos mayores fuerzas para poder hacer cosas nuevas e interesantes.


Elimina todas las pequeñas molestias

publicado porBlogger el 2 marzo, 2010

Lo primero que se debe hacer si se tiene la intención de realizarse plenamente, es eliminar todo lo que se soporta en la vida cotidiana, aquellas molestias que se toleran, pequeñas pero fastidiosas. Ejemplos pueden ser una bandeja llena de papeles desordenados en el escritorio, hacer la declaración de la renta, ordenar la habitación, coser el botón de la camisa que se soltó, o que un amigo siempre llegue tarde, o un jefe de caracter complicado, e incluso una manía propia como comerse las uñas…

Todas estas cosas absorben la energía, agotan, influyen en nuestro caracter. Es muy dificil tener éxito si parte de nuestra energía se destina a estas pequeñas cosas molestas.

Para solventarlas, para eliminarlas, lo primero que se debe hacer es coger un papel y apuntar cada una de esas cosas, pero no mentalmente, sino por escrito, que salgan de nuestra mente y tomen forma sobre el papel, y empieza a hacerlas poco a poco.

Posiblemente será imposible que se terminen en un sólo día, por lo que hay que tener paciencia, ser constante, y cada vez que se haga una tarea de las apuntadas se deberá tachar de la lista, y nos dedicaremos unos minutos para pensar que lo hemos conseguido, renovar nuestras energías y continuar con la siguiente de la lista.

A veces, algunas de las tareas apuntadas parecerán que no están bajo nuestro control y voluntad, pero no hay que preocuparse ni obsersionarse por ellas, poco a poco, se irán resolviendo ellas solas, sin esfuerzo alguno, pero no hay que dejar de escribir la lista.

Coaching para alcanzar el éxito